Estamos frente a la imperiosa necesidad de darle fin a una era de la empresa concebida con modelos tradicionales, y comenzar una nueva etapa de una empresa más consciente.

La pregunta es muy amplia y la respuesta sería digna de varias tesis doctorales en distintas ramas del conocimiento. Por el corto espacio que tenemos, podemos tratar de empezar por la primera inquietud que constantemente nos planteamos: qué necesitan los directivos para manejar las empresas del futuro.

La respuesta es sencilla: el mundo necesita gente que piense. Por lo tanto, las empresas necesitan directivos que piensen con estructura, pensamiento crítico, rigor académico e intelectual y, sobre todo, que sean conscientes de la realidad actual del mundo.  

Sobre esta premisa, los directivos deben orientar sus esfuerzos a cuestionarse el rol real de la empresa en la sociedad. Hay algunos paradigmas importantes sobre los cuales se construye el modelo económico sobre el cual funcionamos. El primero es recordar que Adam Smith, a quien se lo conoce como el padre del capitalismo, afirma que el ser humano se mueve en base el interés propio —self-interest—. Adicionalmente, otro de los pensadores más conocidos en economía, Milton Frieadman, afirmaba que la mayor responsabilidad la empresa es generar riqueza para sus accionistas. Estas premisas, junto a otras más de la misma línea, podrían llevarnos a ver la empresa como una entidad individualista ajena al mundo que la rodea.

Sin desmerecer a estos grandes personajes, tal como dijimos al principio, lo que el mundo necesita es gente que piense y reflexione sobre cuál es el rol real de la empresa en el mundo actual. Empresarialmente, hemos avanzado aceleradamente en términos de incorporar todas las nuevas tendencias de innovación: IA, entendimiento del cliente, modelos de negocio disruptivos, etc., pero nos falta mucho para entender que la empresa tiene un giro fundamental en el futuro de la sociedad, en el desempeño de la economía y en el desarrollo de la sociedad.  Por lo tanto, estamos frente a la imperiosa necesidad de darle fin a una era de la empresa concebida con modelos tradicionales, y comenzar una nueva etapa de una empresa más consciente.

En conclusión, es nuestra responsabilidad pensar, pero sobre todo, pensar en la empresa como una entidad que agrupa al ser humano alrededor de un objetivo común que busca satisfacer una necesidad real de la sociedad, y a cambio de esto recibir un justo reconocimiento. Pero adicionalmente, en este intercambio todos velamos por el Bien Común; todos vemos más allá del propio interés o de la intención única de generar riqueza para los accionistas; todos nos alineamos por un objetivo más grande, más humano; todos concientizamos sobre la necesidad de generar prosperidad y desarrollo para la sociedad.

La empresa tiene un rol en el desarrollo de la sociedad mucho más grande del que creemos. Somos responsables de, juntos, pensar y crear un mundo más justo, empujado por una empresa consciente.

EL AUTOR

Patricio Vergara Aguirre es candidato al doctorado en Gobierno y Cultura en las Organizaciones por la Universidad de Navarra, España, y MBA por el IDE Business School. Es ingeniero comercial por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Ha ocupado cargos de dirección en empresas petroleras, financieras y consultoras en Ecuador y EE.UU. Es miembro de directorio de varias empresas y asesor en temas de finanzas, control, estrategia y liderazgo. Actualmente es director del área académica de Sistemas de Dirección y Control y profesor del área Empresario y Sociedad en el IDE Business School.