¿Falta talento? ¿O sobran jefes que desconocen cómo liderarlo? ¿Aprovechas el conocimiento de los empleados mayores? ¿Qué tal tu imagen como empleador?

Decía Peter Drucker que, en una reunión con presidentes y CEO de grandes empresas de Estados Unidos, preguntó si tenían empleados desmotivados. La gran mayoría levantó su mano. Entonces Drucker inquirió: ¿eran así cuando los contrataron o perdieron el entusiasmo tras años en sus empresas?

Esta es una de las anécdotas que recoge Pensar al día. Cuatro radiografías y un diagnóstico, un libro de Guido Stein que aglutina muchas de las reflexiones que el profesor del IESE ha ido publicando como tribunas de opinión y que analizan el entorno actual y los desafíos a los que se enfrenta la sociedad.

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En las conversaciones que mantiene con los profesionales y directivos que se sientan en sus clases, el profesor adivina que muchos podrían estar mucho más satisfechos con sus empresas de lo que lo están y que están deseosos de seguir aprendiendo y mejorando.

En muchos casos, son los CEO quienes fallan a la hora de motivar a sus empleados. Paradójicamente, advierte Stein, es habitual escuchar a los altos directivos lamentarse de la falta de talento sin preguntarse qué porcentaje de responsabilidad tienen ellos mismos sobre dicha situación.

El talento no tiene edad

Por otra parte, Stein ha observado que las ganas de crecer y desarrollarse de los empleados no están inversamente correlacionadas con la edad. Al contrario, muchas veces, cuanto más madura es la persona, más ilusión muestra.

Sin embargo, parece que los yolds –una fusión de young and old, viejos jóvenes que ganan terreno a medida que envejece la población– tienen menos oportunidades de prosperar en las empresas. Al mismo tiempo, desciende el número de jóvenes que se va a incorporar al mercado laboral, por lo que es importante trabajar duro para aprovechar el talento de los primeros y atraer a los segundos.

Mejora tu imagen de empleador

Para lograrlo, advierte Stein, debes cuidar proactivamente tu marca de empleador.

¿Revisas a menudo lo que dicen de ti en LinkedIn, motores de búsqueda o portales de empleo como Glassdoor? Si observas una mala valoración, conviene idear estrategias para hacerles frente. Considera la publicación de comentarios positivos o aclaraciones a los negativos con transparencia y rapidez, y analiza el impacto real que causan.

“Nada mejor que la realidad diga de ti lo que eres para que otros no digan de ti lo que no eres”, apostilla Stein.

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EL AUTOR DEL LIBRO

Guido Stein es profesor de Dirección de Personas en las Organizaciones y de la Unidad Docente de Negociación en IESE Business School, España. Es doctor en Filosofía (Administración) por la Universidad de Navarra, y tiene el grado de MBA por IESE. Es socio de Inicia Corporate (M&A y Corporate Finance). Asesora a propietarios de empresas y comités de dirección. Es miembro de The International Academy of Management y del International Advisory Board MCC (Budapest) y colaborador de People and Strategy Journal, Corporate Ownership & Control, Harvard Deusto Business Review, European Business Review y Expansión; y es autor de algunos libros de Dirección de personas en las Organizaciones.

Artículo publicado en www.iese.edu/es/insight y reproducido previa autorización.