De acuerdo con datos del Banco Central del Ecuador, en 2023 las remesas constituyeron el tercer canal más importante de llegada de dólares, únicamente después de las exportaciones de petróleo y las de camarón.

Las remesas, al ser el dinero que los trabajadores migrantes envían a sus hogares, constituyen un dinamizador que alivia la situación de estas familias, así como una herramienta que, a nivel macroeconómico, potencia el desarrollo de los países. En Ecuador, un país dolarizado, el flujo de remesas cobra aún más importancia, pues se convierte en una de las maneras en que nuevos dólares ingresan a la economía.

De acuerdo con el Banco Mundial (2022), las remesas son una herramienta anticíclica para los países a consecuencia de que reducen la volatilidad del crecimiento y, a pesar del contexto, son una de las pocas fuentes de financiamiento externo privado que se prevé que sigan creciendo. En esa línea, las remesas contribuyen a que las economías puedan adaptarse a las conmociones relacionadas con políticas o crisis externas, así, por ejemplo, en una coyuntura de limitada liquidez como la que atraviesa actualmente Ecuador, las remesas brindan resiliencia económica.

De hecho, según el Banco Central del Ecuador (2023), las remesas son una fuente alternativa de liquidez para los hogares ecuatorianos, lo que ha permitido sobrellevar el consumo, especialmente en necesidades básicas de las familias del país. Esto va en concordancia con los diversos estudios empíricos realizados al respecto: las remesas son un sustento vital de los hogares con menores ingresos, por lo que alivian los niveles de pobreza y desigualdad; son una fuente de ingreso para satisfacer necesidades básicas; permiten a las familias mejorar los resultados educativos y de salud de los niños, aumentar sus ahorros y gastar más; además, contribuyen a la recuperación de los hogares frente a pérdidas sufridas por desastres (Banco Mundial, 2023; Banco Interamericano de Desarrollo, 2023).

De acuerdo con datos del BCE, en 2023 las remesas constituyeron el tercer canal más importante de llegada de dólares, únicamente después de las exportaciones de petróleo y las de camarón (ver Gráfico 1 en versión descargable).  

Las remesas recibidas durante el 2023 sumaron USD 5.447 millones (4,6 % del PIB), esto representa un crecimiento de 14,8 % frente a 2023 y de 68,4 % si se compara con el año prepandemia (2019) (ver Gráfico 2 en versión descargable). La tendencia positiva también se observa al analizar el número de giros (transferencias) recibidos en el país: en 2023, estos sumaron 17 millones, es decir, un incremento de 15,3 % y 52,2 % frente a 2022 y 2019, respectivamente. De esta manera, el monto promedio por cada transferencia fue de USD 315 en 2023, mientras que este valor fue de USD 316 para 2022 y de USD 284 en 2019.

¿De qué países provienen principalmente las remesas?

Estados Unidos continúa siendo el país del cual se recibe más remesas. En 2023, USD 3.881 millones totalizaron las remesas que llegaron, es decir, Estados Unidos representó el 71,2 % del total. El segundo país con mayor participación es España, pues fue la fuente de ingresos de USD 877 millones en remesas (16,1 % del total); mientras que, las remesas recibidas de Italia representaron el 3,3 % (USD 181 millones) (ver Gráfico 3 en versión descargable).

De acuerdo con el Banco Interamericano de Desarrollo (2023), el crecimiento de remesas que recibió América Latina por parte de Estados Unidos se ve explicado no únicamente por el crecimiento migratorio, sino también por el aumento del salario promedio y el incremento de la fuerza laboral empleada —factores que mejoraron el ingreso consolidado de todos los inmigrantes— (BID, 2023).

¿A través de qué instituciones llegan las remesas a Ecuador?

En Ecuador hay tres tipos de entidades por donde se reciben remesas: bancos, remesadoras y cooperativas de ahorro y crédito. En 2023, la mayor cantidad de remesas entraron por canales bancarios con una participación del 54,4 % (USD 2.965 millones) del monto total recibido, seguidas por remesadoras con una participación del 42,5 % (USD 2.317 millones) del total y, por último, cooperativas con una participación del 3 % (USD 166 millones) (ver Gráfico 4 en versión descargable).

De esta forma se observa que el tipo de entidad preferido en Ecuador para recibir remesas son los bancos, además de que estas entidades son la de mayor crecimiento entre 2022 y 2023 con 23 % (Gráfico 4). Los bancos han demostrado tener canales seguros, inmediatos y accesibles. Además, no es necesario ser cliente del banco para recibir el dinero por estas entidades.

Los bancos ofrecen múltiples opciones para las personas que reciben remesas puesto que pueden retirar su dinero o depositarlo en una cuenta. La opción de depositarlo en una cuenta permite que puedan recibir el dinero sin salir de casa. Cabe indicar que el Gerente del BCE indica que las remesas impulsan la inclusión financiera, porque hay personas que abren cuentas de ahorro para recibir el dinero; sin embargo, las remesas no aumentan todavía la demanda de crédito en instituciones financieras, porque la mayoría de estas (el 75 % del total) se destinan a servicios básicos, es decir, las remesas recibidas tienen poco margen para ser usadas para ahorro y para pagar deudas.

¿En qué partes del Ecuador se reciben las remesas?

La provincia donde se recibió el mayor monto de remesas en 2023 es Guayas, con una participación del 28,8 % del total. La segunda provincia donde se reciben más remesas es Azuay con el 21,7 % del total. Después se encuentra Pichincha con el 16,2 % del total.

Mientras que Guayas, Azuay y Pichincha son las provincias que más reciben remesas en 2023, hay cuatro provincias que destacan en su contribución al aumento de las remesas recibidas en 2023. Estas son Tungurahua con un crecimiento de 39,7 %, Chimborazo con 33,8 %, Manabí con 32,5 % y El Oro con un aumento anual de 29,7 % (ver Gráfico 5 en versión descargable).

Es importante que las remesas sean entregadas de forma oportuna y cómoda en todas las provincias. En esta línea, se puede aprovechar de la estrategia de los bancos de expandir sus puntos de atención en todo Ecuador a través de agencias y, principalmente, a través de Corresponsales no Bancarios (CNB), puesto que estos puntos de atención bancaria tienen el servicio de pago de remesas. Por lo tanto, los bancos permiten que los ecuatorianos tengan más opciones de recibir remesas en cualquier parte del país.

Otra opción que surge para el recibo de remesas es a través de los canales digitales de los bancos, puesto que estos ofrecen servicios innovadores y accesibles. Las transacciones por estos canales cada vez son más importantes, incluso en 2022 el monto transaccionado por canales digitales tuvo la mayor participación con el 51 % del total. Para el recibo de remesas por estos canales, las entidades bancarias han generado alianzas con organizaciones digitales internacionales que tienen herramientas como aplicaciones celulares para enviar transferencias desde el exterior hacia el Ecuador.

En resumen, en Ecuador las remesas ocuparon el tercer lugar como principal fuente de ingresos, después de las exportaciones de petróleo y camarón. Esto las convierte en una herramienta fundamental para el país, ya que reduce la volatilidad del crecimiento económico y ayudan a los hogares a cubrir sus gastos básicos y mantener su nivel de consumo. Para asegurar que las remesas lleguen de manera segura, rápida y sin costos adicionales, los bancos juegan un papel importante en su recepción. Al canalizar las remesas a través de los bancos, se promueve la inclusión financiera, permitiendo que las personas las reciban en cuentas de ahorro. Sin embargo, todavía queda el desafío de convertir estas oportunidades en acceso a créditos.

Referencias bibliográficas

BID. (2023). Las remesas a Latinoamérica y el Caribe en 2023.

BCE. (2024). Informe Resultados de Remesas.

Banco Mundial. (2022). Las remesas son un estabilizador económico fundamental.

Primicias (2023). Ecuador, el país donde las remesas aportan más a la economía.

LOS AUTORES

David Granizo es economista por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador con una licenciatura en Economía y Gestión por la Universidad Grenoble de los Alpes. Ha desempeñado amplios estudios y análisis económicos y financieros sobre varios sectores de la economía ecuatoriana, tales como financiero, camaronero, banano, comercio, construcción, entre otros, así como contribución en investigaciones académicas sobre desarrollo y análisis financieros.

Adriana Santillán es economista con mención en Econometría por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Actualmente es analista económico en la Asociación de Bancos Privados del Ecuador.