Las necesidades del mercado laboral son cambiantes y, si antes solo se necesitaba tener un título profesional para asegurar un cargo o crecer en una empresa, hoy se requiere más que eso. Se necesitan competencias interpersonales.

Hace pocos días estuve conversando con un joven profesional que, lamentablemente, está sin trabajo. Es una persona con experiencia en su campo —la tecnología—, graduado en una universidad prestigiosa, pero en los dos últimos lugares donde ha laborado no ha podido mantenerse, ya sea porque lo han despedido o porque simplemente se cumplió el tiempo de prueba y no le renovaron el contrato.

¿Por qué, en estos momentos, una persona que tiene la experiencia y los conocimientos para asegurar su futuro, no consigue trabajo? La respuesta que dan los expertos en Recursos Humanos es: “No tiene las habilidades blandas que se necesitan hoy”. Coincido con ellos.

Las necesidades del mercado laboral son cambiantes y, si antes solo se necesitaba tener un título profesional para conservar un cargo o crecer en una empresa, hoy se requiere más que eso. Se necesitan competencias interpersonales, la nueva moneda de cambio para mantener una ventaja competitiva profesional en el futuro.

Tomando como referencia un análisis de CashNet USA, citado por Forbes Ecuador en su sitio web, y consultando con headhunters y empresarios locales, estas son las 10 competencias interpersonales demandadas como prioritarias en el perfil de todo profesional para el 2024:

  1. Inteligencia emocional: Para reconocer, comprender y gestionar las propias emociones y las de los demás de manera efectiva.
  2. Innovación: Para generar nuevas ideas, conceptos o soluciones originales que agreguen valor en cualquier contexto, desde productos y procesos hasta modelos de negocio.
  3. Pensamiento crítico: Para analizar de manera objetiva y rigurosa la información disponible, evaluar argumentos de manera lógica y tomar decisiones informadas.
  4. Liderazgo: Es la habilidad de inspirar, motivar y guiar a otros hacia el logro de metas y objetivos comunes.
  5. Habilidades de comunicación: Para transmitir ideas, información y emociones de manera clara, efectiva y persuasiva, tanto verbalmente como por escrito.
  6. Pensamiento estratégico: Es pensar a largo plazo y anticipar escenarios futuros para desarrollar planes y estrategias efectivas.
  7. Planificación y organización: Para establecer metas claras, desarrollar estrategias y administrar eficientemente recursos, tiempo y tareas.
  8. Enfoque en resultados: Es la capacidad de mantenerse enfocado en alcanzar objetivos específicos y medibles, manteniendo altos estándares de rendimiento y superando obstáculos para lograr resultados significativos.
  9. Orientación al cliente: Para comprender y satisfacer las necesidades y expectativas de los clientes de manera proactiva.
  10. Manejo de conflictos: Es identificar, abordar y resolver disputas o desacuerdos de manera constructiva y colaborativa.

Pero el futuro no solo espera profesionales que tengan estas habilidades blandas. También ambiciona que cuenten con ciertas competencias para ocupar roles críticos. Según Forbes Argentina, para mantener una ventaja competitiva en 2024 será necesario contar con habilidades en análisis de datos, gestión de proyectos, diseño UX/UI (experiencia de usuario de aplicaciones, productos móviles y web), marketing digital, IA (inteligencia artificial), desarrollo web y ventas.

Por tanto, quien sea capaz de combinar alguna de las soft skills mencionadas con una de las competencias técnicas demandadas en el mundo profesional, tendrá más probabilidades de éxito en el mercado laboral 2024. Pero si además es capaz de combinar varias de estas habilidades y competencias, podrá blindar su futuro por varios años.

LA AUTORA

Patricia León González es máster en Dirección de Empresas por el IDE Business School y licenciada en Sistemas de Información por la Escuela Superior Politécnica del Litoral. Su trayectoria profesional se ha desarrollado en el sector bancario y educativo. Es directora de Desarrollo Institucional del IDE Business School y editora general de Revista Perspectiva.