DataLab es la primera herramienta gratuita de inteligencia financiera de datos abiertos, pionera en América Latina, impulsada y financiada por la banca privada de Ecuador.

Para hablar sobre datos abiertos es importante entender la definición que existe tras este concepto. Según la organización Open Knowledge Foundation (OKNF por sus siglas en inglés), los datos abiertos son datos que pueden ser utilizados, reutilizados y redistribuidos libremente por cualquier persona, y que se encuentran sujetos al requerimiento de atribución y de compartirse de la misma manera en que aparecen (OKNF, 2020).

Así pues, en octubre de 2015, durante la cumbre de la Alianza para el Gobierno Abierto (AGA), gobiernos, organizaciones de la sociedad civil y sector privado con el acompañamiento de la CEPAL[1], suscribieron oficialmente la “Carta Internacional de Datos Abiertos”. Actualmente, esta iniciativa multilateral y colaborativa permite comprender, fomentar e implementar los datos abiertos como una fuente de acceso a información con estándares y buenas prácticas (CEPAL, 2016).

En este sentido, es evidente que a nivel mundial existe una revolución en materia de acceso a la información pública y Ecuador no es la excepción. En el país distintos actores sociales como la academia, empresas, medios de comunicación e inclusive la ciudadanía en general demandan datos de interés común que no están disponibles para su análisis y uso.

Ante este hecho, el sector bancario privado ecuatoriano. a través de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador (ASOBANCA), buscó fortalecer el acceso y uso de la información del sistema financiero para promover la transparencia de los datos y generar mayor confianza en el sector. Es por esta razón que en marzo de 2017 se creó la plataforma DataLab, primera herramienta gratuita de inteligencia financiera de datos abiertos, pionera en América Latina, impulsada y financiada por la banca privada de Ecuador y cofinanciada por el Banco de Desarrollo de América Latina (CAF)

La motivación para la creación de DataLab fue responder a los cuatro desafíos principales en el acceso y uso de la información que existe en Ecuador (Gráfico 1 en la versión descargable del artículo).

El primer desafío es la incompatibilidad de los datos. Al analizar la información presentada en los balances de las instituciones del sistema financiero publicada por los organismos oficiales, frecuentemente se encuentran cambios y modificaciones en la codificación de cuentas y el registro de las transacciones del Catálogo Único de Cuentas[2] lo cual dificulta homologar, procesar y analizar bases históricas.

Los datos dispersos son un segundo reto ya que actualmente la información del sistema financiero se encuentra dispersa y publicada por instituciones oficiales y en distintos formatos, lo cual repercute directamente en el tiempo requerido para homologar y consolidar bases de datos. Esto genera costos para las empresas y un costo de oportunidad para los analistas, ya que analistas invierten grandes cantidades de tiempo juntando bases de datos en lugar de generar análisis a partir de datos procesados.

Por otro lado, en algunos casos el acceso a información existente en Ecuador se vende mediante sistemas de información pagados, limitando el acceso para entidades y usuarios. Situación que profundiza la asimetría de información e impide la toma decisiones basadas en cifras.

Finalmente, los diseños poco amigables son también un inconveniente al momento de trabajar y procesar datos. Existen varios organismos en el Ecuador, privados y públicos, que no cuentan con herramientas sencillas y de fácil uso para interpretar los datos.

DataLab responde a estos desafíos de la información siendo una herramienta que, a través de la administración de los datos, permite generar de manera técnica nuevas estrategias para mejorar la competitividad y la capacidad de transformar esta información en análisis productivo y conocimiento. Desde ASOBANCA se implementó este sistema de información de inteligencia financiera con el fin de potenciar el análisis de datos del sector financiero y ponerlo a disposición del público sin costo alguno.

Bajo este concepto de eficiencia y transparencia, DataLab recopila la información estadística de fuentes primarias como la Superintendencia de Bancos, Banco Central del Ecuador, Superintendencia de Economía Popular y Solidaria, Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), y Federación Latinoamérica de Bancos (FELABAN).  La plataforma presenta más de 30 indicadores internacionales y cuenta con información de los 24 bancos privados, 74 cooperativas de ahorro y crédito pertenecientes al segmento 1 y 2, entre otras variables (Gráfico 2 en la versión descargable del artículo ).

Qlik Sense es la plataforma en la que DataLab está alojada. Este software permite la integración de bases de datos complejas de diferentes estructuras de manera ágil y ofrece una compresión de datos excepcional, indispensable para optimizar recursos y utilizar la menor capacidad de memoria posible.

Como resultado, esta herramienta de inteligencia financiera trae algunos beneficios que ayudan a mitigar los desafíos de la información en Ecuador (Gráfico 3 en la versión descargable del artículo ).

Empoderamiento y participación

Parte de la visión de DataLab es empoderar a usuarios que no tengan experiencia en el uso de plataformas de Business Intelligence ni conocimiento sobre términos técnicos financieros. Para ello, se han desarrollado talleres y capacitaciones dentro de la plataforma y fuera de ella para solventar estas necesidades de los usuarios.

Transparencia y control democrático

Open Data promueve la fácil democratización de la información. En este sentido, miles de personas a través de DataLab tienen acceso a grandes cantidades de información de diferentes entidades financieras y pueden tomar decisiones por sí mismas a través de la data presentada. Su uso genera, a su vez, una mayor presión sobre la constante publicación de la información desde la fuente.

Eficacia y eficiencia

Permite optimizar de mejor manera los recursos mientras se reducen costos asociados. De esta manera, los recursos limitados de los usuarios pueden enfocarse en realizar más análisis e interpretaciones incrementando significativamente la eficiencia para tomar decisiones informadas.

Innovación

DataLab innovó el mercado de tal manera que causó una transformación en la cadena de valor del procesamiento de datos. Además, promueve que compañías que antes cobraban por la recopilación, homologación y presentación de datos, migren a generar análisis y estudios a partir de la data creando mayor valor para sus clientes y la industria financiera. Además, la creación de DataLab trajo consigo el uso de herramientas de minería de datos sobre el sector financiero, reduciendo significativamente el tiempo de extracción de datos y generando ahorros significativos.

Impacto de DataLab

A través de DataLab sus usuarios pueden responder todas sus preguntas sobre el sistema financiero. Desde 2017 —año de publicación de la plataforma— hasta la fecha, registra 72 700 visitas dentro y fuera del país, porque los usuarios encuentran, analizan y procesan información de manera sencilla.

Uno de los grandes objetivos de la banca privada es fortalecer sus iniciativas de educación financiera, a través de estrategias innovadoras que permitan apoyar a sus clientes en el entendimiento de la administración del dinero y, de esta manera, mejorar el manejo personal de sus recursos, de sus deudas y fomentar una cultura de ahorro. Un mayor conocimiento en educación financiera fomenta una mayor certidumbre para la toma de decisiones financieras.

DataLab cumple con bondades educativas que promueven el uso inclusivo de los productos financieros que ofrece la banca, estimula la toma de decisiones informadas y empodera a sus usuarios a través del uso de los datos abiertos. En el país el 51,6% de los usuarios del DataLab son mujeres y el total de visitas la mayoría proviene de las siguientes ciudades: Quito, Cuenca, Guayaquil, Loja y Ambato.

Asobanca, tras tres años del lanzamiento del DataLab, ha aportado al sector con más de 10 000 personas capacitadas vinculadas a la academia, medios de comunicación, sector público y empresas, lo cual ha permitido fomentar la educación financiera de una manera clara y técnica, de la mano con la bancarización, otro gran reto de la banca ecuatoriana y de la región.

Referencias

 

[1] Comisión Económica para América Latina y el Caribe, sus siglas CEPAL.

[2] El Catálogo Único de Cuentas (CUC) es la codificación de cuentas expedidas por los organismos de control y presenta las instrucciones generales para el registro de las transacciones y el instructivo para el uso de cada una de las cuentas.

LAS AUTORAS

Nicole Granizo es economista por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Experta en procesamiento y análisis de datos, con énfasis en relacionados con el sector financiero. Actualmente trabaja como analista económico en la Asociación de Bancos Privados del Ecuador – ASOBANCA.

María Belén Vivero es economista por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, licenciada en Economía y Gestión por Université Pierre Mendès France, Grenoble, y diplomada en Cohesión Territorial para el Desarrollo por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Chile. Actualmente trabaja como analista económico de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador - ASOBANCA.

María Cristina Sosa es magíster en comunicación de Medios Globales por la Universidad de Melbourne, Australia, graduada en Comunicación Organizacional en Northeastern University, Boston-Massachusetts, Estados Unidos, donde obtuvo su título en Arts and Humanities y un minor en Business Administration. Especialista en comunicación estratégica, relaciones públicas y asuntos corporativos. Actualmente trabaja como coordinadora de Comunicación en la Asociación de Bancos Privados del Ecuador – ASOBANCA.

LAS AUTORAS

Nicole Granizo es economista por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Experta en procesamiento y análisis de datos, con énfasis en relacionados con el sector financiero. Actualmente trabaja como analista económico en la Asociación de Bancos Privados del Ecuador – ASOBANCA.

María Belén Vivero es economista por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador, licenciada en Economía y Gestión por Université Pierre Mendès France, Grenoble, y diplomada en Cohesión Territorial para el Desarrollo por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Chile. Actualmente trabaja como analista económico de la Asociación de Bancos Privados del Ecuador - ASOBANCA.

María Cristina Sosa es magíster en comunicación de Medios Globales por la Universidad de Melbourne, Australia, graduada en Comunicación Organizacional en Northeastern University, Boston-Massachusetts, Estados Unidos, donde obtuvo su título en Arts and Humanities y un minor en Business Administration. Especialista en comunicación estratégica, relaciones públicas y asuntos corporativos. Actualmente trabaja como coordinadora de Comunicación en la Asociación de Bancos Privados del Ecuador – ASOBANCA.