Ecuador busca, como tabla de salvación, a las empresas privadas para que apuesten por el crecimiento, confíen en el gobierno, mejoren los niveles de empleo y, de esta forma, permitan que los planes de reducción de gasto fiscal corriente puedan entrar al terreno de juego.

El Ecuador explora a través de nuevos incentivos económicos recuperarse de la crisis que mantiene. Para ello busca, como tabla de salvación, que las empresas privadas sean quienes maximicen las inversiones, apuesten por el crecimiento, confíen en el gobierno, mejoren los niveles de empleo y, de esta forma, permitan que los planes de reducción de gasto fiscal corriente puedan entrar al terreno de juego. El detalle está en la factibilidad de que todas las empresas se alineen hacia ello y que la visión de inversión —que amerita siempre un horizonte de largo plazo— se mantenga. Claro está que sin incentivos o una política de estabilidad, todo este proceso podría, de repente, venirse abajo.

Las proyecciones de crecimiento según la CEPAL se mantienen positivas para el 2018 con el 2,1% y para el 2019 con el 1,8%. Pero los niveles de inflación siguen complicados ya que para el 2018 estarían en el 0,6%, con lo cual los meses deflacionarios serían mayoritarios y los incentivos productivos podrían tener ciertas afectaciones.

Al final del día, los horizontes del país siguen siendo inciertos, aunque la niebla que cubría dicho horizonte ciertamente ha empezado a desvanecerse, gracias a los intentos del gobierno por acercarse a la empresa privada y romper aquel cerrojo con que la blindó por 10 años.

Las posibles Alianzas Comerciales

El Ecuador ha ratificado su intención de pertenecer a la Alianza del Pacífico, iniciativa de integración económica y comercial en la que participan Chile, Colombia, México y Perú, y que, tras 7 años de existencia, en bloque representa el 37% del Producto Interno Bruto, concentra 52% del comercio y atrae el 45% de la inversión extranjera directa. Todo esto la convierte en una piedra base para el desarrollo de estas economías.

Es importante entender que Ecuador no es el único país que busca entrar a la Alianza: Nueva Zelanda está en la misma posición y con eso las opciones de comercialización se vuelven mucho más amplias. Pero vale recalcar que la integración comercial es de ida y vuelta.

El detalle es que para poder ingresar en esta Alianza se debe integrar más los lazos comerciales con cada país y sacar así el mayor provecho a los acuerdos. Es por ello que se vuelve indispensable tener acuerdos comerciales con cada uno de los miembros de esta alianza.

Siendo así, la revisión de acuerdos comerciales con Estados Unidos y China se vuelve indispensable, ya que el primero es el mayor socio comercial del Ecuador y el segundo es un proveedor financiero. Con China —uno de los países de mayor consumo de Asia y del mundo— hay que reestructurar los pasivos que se mantienen y aprovechar, en una agenda de trabajo, poder incluir temas de comercio exterior, financiamiento, inversión y cooperación.

El Sistema Tributario

Según el Servicio de Rentas Internas (SRI), se tiene ya una cifra concreta en la cual la recaudación tributaria ha crecido en 8,5% comparando el período enero-agosto 2017 con el mismo lapso en 2018. Vale mencionar que la cifra no incluye las contribuciones solidarias por el terremoto. En el 2018 se recaudaron US$9.762 millones, es decir US$766 millones adicionales frente al mismo período de 2017, en el que se recaudó un valor de US$8.996 millones.

Esta mayor recaudación, analizando uno a uno los impuestos, nos detalla que el de mayor crecimiento fue el Impuesto de Salida de Divisas (ISD) ya que hasta agosto se recibieron US$795 millones, con un crecimiento del 11,4% en relación al mismo período de 2017. Por otra parte, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) alcanzó los US$3.284 millones, con un incremento del 9,2% en relación al mismo período del año pasado. Y por último, el Impuesto a la Renta (IR) recaudó entre enero y agosto US$4.434 millones, con un crecimiento del 5,5% en relación al año anterior.

Este incremento de los tres impuestos antes mencionados nos puede dar una idea de lo que está ocurriendo en el mercado. El incremento del ISD claramente deja entender que hay una mayor salida de divisas, las cuales se usan para pago de importaciones. Si el IVA no creciera en valor aproximados al ISD, podríamos adelantar que la salida de divisas es para pago de dinero improductivo que se saca por falta de confianza; pero, al tener un crecimiento del IVA —pese a que a inicios del 2017 estaba en el 14%—, se puede ver un incremento en el consumo, que se lo analiza como parte del crecimiento del PIB. El punto crítico está en que el IR crece a la mitad, con lo que la rentabilidad interna de las empresas no crece al mismo ritmo de sus importaciones y sistemas comerciales.  

¿Por qué sucede esto? Hay muchas opciones de respuestas. Pero viendo el Índice de Precios al Productor (IPC), podemos adelantar, de cierta manera, que los niveles de competitividad de precios en el mercado se han complicado, volviendo más dura la comercialización de márgenes similares a los del 2017.

Sistemas Laborales

Los sistemas competitivos empresariales entran a ser indispensables para mantener a las empresas en el tiempo. Entender los modelos laborales en los que se puede respaldar los sistemas de contratación, se vuelve parte fundamental puesto que, dependiendo los sectores, el factor mano de obra alcanza valores muy altos dentro de los costos de producción.

Después de casi cuatro meses de que entró en vigor la aprobación de los contratos temporales, el Ministerio del Trabajo registra que apenas un 4% de los contratos de labores corresponden a las nuevas formas de contratación por sectores (antes eran del 1%). Lo importante es que no hay migración laboral de los contratos indefinidos a los de temporalidad. Debe recalcarse que este modelo de contrato ayuda mucho a los procesos cíclicos o temporales en las empresas, por ello el sector floricultor y bananero es uno de los que más lo ha sabido aprovechar en este corto tiempo.

Conclusión

En un momento como el actual, las empresas privadas tienen que tomar un rol protagónico para liderar el crecimiento general del país. El detalle está en que las inversiones que se hagan en el 2018, verán sus frutos en los próximos años. Por ello es indispensable mantener un sistema de estabilidad política por parte del Estado. Al final, levantar la economía de la crisis no solo está en manos públicas sino privadas, y para ello es fundamental determinar las funciones de cada una de las partes y no tratar de sustituirse cuando no es viable.

EL AUTOR

Juan Pablo Jaramillo Albuja tiene el grado de Master en Dirección de Empresas MBA por el IDE Business School y es Economista por la Pontificia Universidad Católica del Ecuador. Actualmente es Gerente General de Agrovolcanes Cía. Ltda., Gerente Comercial de Polypapeles Cía. Ltda., miembro del Directorio de varias compañías y profesor de Entorno Económico del IDE Business School. Ha sido Gerente General de Megaprofer S.A., Gerente Comercial de Industrias Ales C.A., entre otras.